Pasando el Ecuador de la práctica de Sungazing

visualizacion-uruguay-contemplacion_meditacion

Desde mediados de Enero de este año llevo practicado Sungazing o, como yo prefiero llamarlo y para no utilizar un término anglófono: Meditación Solar.

La Meditación Solar es un ejercicio sencillo que se fundamenta en prácticas ancestrales que, hasta no hace mucho, estas siendo experimentados por diversos investigadores bajo el término de Fosfenismo. En tanto que la mayoría de estos investigadores suelen llevar a cabo sus experimentos con potentes lámparas de luz artificial, la Meditación Solar – en cambio – se practica mirando directamente al Sol.

En principio, para llevar a cabo la práctica seguí la técnica de Hira Ratan Manek pues me pareció razonable, en especial en lo que concierne al cuidado de nuestros ojos a las radiaciones solares. Ratan Manek nos da un método sencillo y gradual por el que comenzamos nuestra práctica con 10 segundos de exposición a la luz del Sol en el tiempo comprendido en la hora posterior al amanecer o anterior al anochecer; nunca después de ese periodo, por ser las radiaciones demasiado fuertes para nuestros ojos. Esos diez segundos del primer día se incrementan a veinte el segundo, y después a treinta y así sucesivamente. En un mes de práctica estarás mirando al Sol unos cinco minutos seguidos. En tres meses serán quince minutos, en seis meses, treinta y finalmente, a los nueve meses de práctica habrás alcanzado el tiempo límite de 45 minutos que es el que Hira Ratan Manek nos aconseja como máximo.

Llevo cinco meses y estoy oficialmente en los 27 minutos, pero hace ya unas dos semanas que decidí aumentar este tiempo a 35 minutos y, en dos ocasiones he superado los 40. Para poder sacar tiempo para llevar a cabo este ejercicio lo he dividido en dos sesiones de 15-20 minutos al amanecer y 15-20 minutos al anochecer. Además, hago pequeñas pausas cerrando los ojos por unos segundos e imaginando que absorbo a través de la glándula pineal toda la energía lumínica recibida. Es interesante observar los colores y formas lumínicas que se manifiestan cuando cierras los ojos. Son efectos fosfénicos que suelen crear una visión agradable.

Ya he hablado en un artículo anterior, aunque sin profundizar demasiado, de las experiencias que estoy sintiendo con esta práctica. Ahora voy a ser algo más explícito.
Comenzar a practicar Meditación Solar no es muy complicado siendo lo más difícil el adaptarlo a nuestras rutinas y, sobre todo, fortalecer la disciplina necesaria para practicarlo todos los días. Si has sido capaz de llevarlo a cabo durante veinte o treinta días estoy casi seguro de que alcanzarás la meta final, pues hacer de algo una rutina lleva aproximadamente este tiempo.

Cuando el tiempo de práctica supera los 15-20 minutos lo complicado es tener tiempo para el ejercicio ya que ésta debe practicarse en una franja horaria muy reducida. En mi caso, decidí hace unas semanas probar a hacerlo en dos sesiones diarias de unos diez-quince minutos y así conseguir el objetivo de los treinta minutos sin acarrear demasiados problemas con nuestra crónica “falta de tiempo”. De este modo sé que, cuando alcance los 45 minutos de ejercicio necesitaré unos 25 minutos libres por la mañana, al amanecer y otros 25 cuando se ponga el Sol. Además, haciéndolo así puedo acomodarme a la media hora de Sol más suave dentro de la corta franja horaria de una hora después de salir el Sol y una hora antes de ponerse en la que la incidencia de las radiaciones no es peligrosa para nuestros ojos.
Cuando uno tiene que valorar las mejoras y los resultados sobre la mente y el cuerpo de una práctica de estas características se da cuenta de que son apreciaciones subjetivas y, por tanto pueden estar influenciadas por observaciones que no se ciñen a la objetividad científica y de análisis cartesiano. En este aspecto, quizás lo más visible sea el hecho de que he perdido casi cinco kilos de peso, cuando en los últimos dos años la tendencia era de ganarlos. De hecho desde mediados del 2007 hasta pasada la navidad del 2008 mi peso había aumentado en 10 kilos y ahora a bajado sustancialmente, sobre todo en los dos últimos meses. He comido en igual cantidad y mi salud es buena con todas las constantes vitales en estado óptimo, así que podría afirmar que la pérdida de peso es causa de la Meditación Solar. A este respecto he de puntualizar que, hace unos diez días vengo notando una cierta inapetencia a comer no sintiéndome débil ni falto de nada. Esto es algo que ya indica Hira Ratan Manek. A partir de los 30-35 minutos de práctica uno siente menos apetito y, sin embargo, no se siente mal por ello ni pierde excesivo peso. Yo calculo que para Agosto que es cuando terminaré la primera fase de la práctica quizás pierda entre dos y tres kilos más.

Mi aspiración no es conseguir comer nada durante semanas o meses como han hecho Hira Ratan Manek y otros. Mi pretensión con la Meditación Solar es vitalizar los centros de energía del cuerpo, estimular la agilidad mental, la inteligencia, la capacidad de concentración y, sobre abrir las puertas a otros estados de conciencia. Sin embargo, me doy cuenta que el Sol, efectivamente, es un nutriente muy poderoso para nosotros y que él, por si sólo, sacia muchas de nuestras necesidades alimentarias. Existen estudios científicos que demuestran que el Sol nos reporta vitaminas, vitalidad y muchos beneficios físicos y mentales, así que a nadie debe extrañarle que al practicar Sungazing uno se esté alimentando del Sol de forma muy efectiva .

Observo, a estas alturas de la práctica, que mi mente está más tranquila y no me inquieto tan fácilmente. Comienzo a visualizar los sueños y eso sí es importante, pues llevaba años no recordándolos con la claridad que antes era capaz. También he notado que muchos de los temas que antes me preocupaban y en los que proyectaba mi atención ahora han pasado a un segundo término, teniendo una visión más global y holística de las cosas. De algún modo, tener las pilas energéticas bien altas, nos facilita ver las cosas con más claridad, apartándonos de las posiciones enconadas y de pensamientos limitados a los programas sociales que hemos instalado en nuestras mentes.

Quizás sea a causa de la Meditación Solar o simplemente sea un complemento pero, desde que comencé esta práctica he cambiado algunas cosas en mi vida que estoy reportando aquí, como el hecho de estar escribiendo esto en un procesador de textos de código abierto y en un sistema operativo (Linux) que ha sido desarrollado sin ánimo de lucro a partir de la creatividad y el talento de miles de personas, o que mi dieta alimenticia sea cada vez más vegetariana (el jamón serrano y el corderillo a la brasa serán dos bocados que dejaré para el final), o que me haya volcado al cultivo de plantas, a interesarme por sus propiedades y querer saber como se hacen cosas tan simples y básicas como el jabón, el compost o la crema dentífrica. En esto último me ha animado y ayudado mi compañera que, desde luego tiene manos santas para el cuidado de las plantas y muchos conocimientos, es una auténtica maga del bosque. Hemos trabajado en hacer un “huerjardín” en casa y la verdad es que nos está yendo muy bien.

Cuando uno está tanto tiempo mirando al Sol sin tener en mente algún pensamiento especial suele ocurrir que nos abstraemos en mil y un pensamientos pasajeros e, incluso puede ser pesado estar tanto tiempo en ese estado de “mente errante”. En este sentido, aviso de que cuando uno pasa de los quince minutos aproximadamente de práctica suele presentarse el diablillo del abandono y te da pereza proseguir con el ejercicio. Estoy hablando de mi experiencia ya que hay quien ha desistido de continuar a los tres o cuatro días de práctica. A mí me ocurrió hace un mes y medio atrás y en especial a comienzos de mayo, pero decidí continuar contra viento y marea estando ahora más cerca de la meta. Tuve que buscarme un entretenimiento mental para hacer más llevadero tanto tiempo mirando al Sol sin otro propósito que ese. Hay personas que hacen algún tipo de plegaria o recitan mantrams exportados de Oriente, otros escuchan música o incluso cuentan los segundos que llevan haciendo la práctica como el que cuenta obejitas para dormirse. En mi caso, al principio no hacia nada especial, simplemente me plantaba frente al Sol y lo miraba dejando que los pensamientos en mi mente fluyeran con la libertad de siempre.

Ahora practico un ejercicio de visualización que cada vez concretizo más. Se trata de ver y sentir como la energía solar penetra a través de nuestros ojos hasta concentrarse en la glándula pineal. Luego, esa energía es irradiada a través de todo el sistema linfático y nervioso al cuerpo entero. Después de visualizar esto varias veces sentía auténtica electricidad corriendo por todo mi cuerpo. Era una sensación vitalizadora y muy estimulante. A medida que esta visión se había hecho muy clara, decidí ampliarla a los centros energéticos y bajar, a través de la columna vertebral, esa energía hasta el chakra basal. Una vez bajada hasta ese centro raíz decidí ascenderla por los nodos frontales de energía hasta llegar al paladar y reingresarla en el Chakra Superior. Así hice durante unos días hasta que decidí invertir el circuito. Ahora la energía era canalizada hacia el cielo del paladar y, haciendo contacto en él con la punta de la lengua, canalizaba la energía por la parte frontal a los diferentes chakras hasta alcanzar la base de la columna vertebral, el coxis. Desde allí lanzaba la energía en ascensión a través de la columna vertebral hasta alcanzar de nuevo el “Asiento del Alma”, la glándula pineal. Los efectos eran, en esta ocasión aún más poderosos, especialmente para la mente. Estoy realmente contento de haber complementado la Meditación Solar con esta práctica de visualización. Es pronto para asegurar nada pero, en mi caso, complementar ambas me ayuda a tener entretenida a la mente en algo constructivo y no disiparme en vacuos pensamientos.

Artículos relacionados:

Anuncios

4 pensamientos en “Pasando el Ecuador de la práctica de Sungazing

  1. Hola, gracias por este post, es agradable saber de las vivencias de cada uno en su camino, y en este caso concreto en el tema del Sungazing.

    También yo estoy sondeando el Sungazing, más o menos según los consejos que da Hira Ratan Manek, pues al escucharle en youtube me inspiró confianza y me gustó tanto la suavidad de su método como lo flexible que es (en cuanto a poder hacer pausas sin que eso suponga un problema para la práctica).

    En mi caso empecé en junio de este 2009, llevo algo más de 11 minutos y me sienta muy bien, no noto nada espectacular pero me agrada mucho, y como siempre he estado medio enamorado del sol… jejeje

    Procuro hacer la práctica al amanecer por si las moscas al atardecer aparecen nubes que me tapen el sol. Cuando acabo con el “tiempo oficial” como tú lo llamas (me ha llamado la atención que tenemos la misma tendencia en eso, de hecho yo también llamo a eso “tiempo oficial”) sigo mirándolo un rato más mientras la luz me resulte agradable o mientras por intuición lo vea adecuado, pero procuro no sobrepasar demasiados minutos el tiempo oficial excepto si estoy en los primeros veinte minutos del amanecer o los últimos 20 del atardecer. Si en el amanecer ya he completado la práctica, entonces si en el atardecer no hay nubes la suelo repetir empleando a veces aún más tiempo, por puro placer aprovechando la suave luz cuando el sol se acerca al ocaso, y en mi “hoja de anotaciones” anoto solamente el tiempo oficial, que me sirve como referencia orientativa pues quiero realizar esos 9 meses sugeridos por HRM de la manera suave que él inspira, aunque un poco a mi manera.

    Tengo blog en WordPress (supongo que sale el link en mi nick) aunque los datos sobre SunGazing los posteo en otros de mis blogs, sobre todo en éste: http://jugandoalegremente.blogspot.com/

    A veces posteo brevemente sobre SunGazing pero nada especial, el tiempo que llevo y poco más, para confirmar a posibles visitantes que todo va bien, vamos, que no me he quedado ciego jajajja… Pero quizás me extienda un poquito más cuando llegue a los 15 minutos, los 30 y los 45, posteando entonces con más profundidad la vivencia vivida en cada momento.

    Ah, si lees esto, me ha interesado tu comentario respecto a cómo se está regulando tu peso, agradecería alguna actualización para saber si has perdido algún kilo más. En mi caso también he tenido en los últimos años la tendencia a ganar peso (diría que estoy alrededor de 15 kilos por encima de mi peso ideal) y me interesa este tema, aunque la práctica del SunGazing la hago por otros motivos más ‘etéreos’, como una forma de conocerme a Mí Mismo y profundizar en mi Esencia, en lo ‘Espiritual’.

    Un saludo, y te animo a postear alguna cosilla más de vez en cuando sobre SunGazing, he puesto tu blog en mis RSS favoritos en parte por eso, ya que no encuentro fácilmente actualizaciones en español de quienes llevan practicando SunGazing más tiempo que yo. En broma a veces me digo: a ver si resulta que pasados 25-30 minutos se quedan ciegos y por eso no postean jajajja

    Ah, una cosa más: vivo en España y últimamente me pregunto a veces si en invierno/primavera dispondré de tanto sol en la hora segura como ahora. Como practico el Sungazing desde junio y aquí es verano, he tenido la suerte de tener sol cada día (algún amanecer o atardecer ha fallado, pero nunca ambos el mismo día). Y me gusta practicar el Sungazing directo, sin usar eso de mirar el reflejo en un cubo de agua a mediodía o cosas así. La duda es, si vives en España: ¿se puede mantener esta práctica con regularidad, en la hora segura, los meses de febrero, marzo, etc? Lo digo por hacerme una idea de la que se me viene encima apenas acabe el verano, sobre todo porque estos días por aquí ha habido tormentitas veraniegas y he visto el sol por los pelos, incluso hoy no he tenido sol al amanecer y veremos qué tal al atardecer, ya que ayer estaba nublado el atardecer jejeje

    Venga, un abrazo 😉

    • Gracias por tu extenso comentario. Como habrás observado, he dejado de actualizar este blog durante unos cuantos meses por dedicarme a otras cosas. Finalice el ciclo de Observación Solar y ahora estoy comenzando de nuevo otro ciclo (llevo apenas unos días ya que hemos tenido muchos días nublados y lluviosos). Cada uno tiene su constitución física pero, en mi caso, la perdida de peso ha sido de unos siete kilos. No es mucho, pero tampoco pesaba antes demasiado. Es posible que las personas que están muy por encima de su peso, la pérdida de kilos, practicando Sungazing, sea mucho mayor.

      Volveré a escribir sobre Sungazing, ahora que he vuelto de nuevo para proseguir este blog.

      Un abrazo

  2. gracias por compartir su experiencia no sabe como me ayuda a
    continuar yo lo hago por salud yevo 10mint. pero ya vi resultados mi ser bendice su ser ojala pueda seguir compartiendonos.

    • Bueno, ha pasado tiempo desde tu comentario y mi respuesta es ya muy tardía. Espero hayas proseguido con la práctica. En ella es muy importante el talante mental que ponemos en ella. De algún modo la Luz Solar, las radiaciones procedentes del Sol, nos ayudan a llevar a cabo nuestros propósitos de superación personal y a reencontrarnos con nosotros mismos. Es importante saber que, si bien el Sol es de gran ayuda, también nosotros hemos de poner de nuestra parte.

      Salud y un fuerte abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s